Ayer por primera vez dejé huérfano a un libro. No tuve otra opción luego de leer El hombre de los pies-murciélago, de Sandra Siemens. El libro en cuestión lo encontré en un bazar y aparte del precio económico me llamó la atención el nombre. Un buen ejemplo de por qué no juzgar un libro por su portada (ni por su título), ya que acabé con tremenda decepción del texto, llevándome a abandonarlo por la mañana en la alameda, compadezco a la persona que lo encuentre. El libro en sí, trata sobre un grupo de adolescentes y las situaciones en las que están envueltas al querer encajar dentro de un grupo y un chico que es víctima de acoso y hostigamiento. Hasta que empecé a leerlo e investigar porque lo presentí por el estilo de narración, me enteré que se trata de un libro “infantil” pero pienso que hasta la clasificación resulta ofensiva porque parece que el libro se dirige a menores pero tratándoles como gente sin intelecto. He llegado a leer otros libros infantiles e infantil no es sinónimo de suponer que quienes leerán el libro no tienen nada de brillante y requieren que les expliquen las cosas de forma reiterada. Además, usa un lenguaje y representa situaciones que te hacen pensar que si la autora iba a usar todo eso era mejor hacerlo de una manera más precisa. Los personajes pasan por ser caricaturas de el chico malo, la chica gorda que quiere encajar, el raro que sufre acoso, y en general, “la juventud”. Mencionaba que parecía ofensivo porque retrata a las personas de secundaria como preocupadas por cosas que más bien los padres creen que le preocupan a los hijos. Si va dirigido al grupo que retrata se podría ser menos condescendiente con las personas lectoras. Además, en vez de ofrecer alternativas a quien lea el libro o mostrar de qué manera se puede hablar, la novela solo pasa por mostrar una escena violenta para aterrar y condicionar a quien la lea, por no decir que las mismas situaciones, aunque posibles, se ven exageradas y falsas. Es una fábula que concluye con “hacer bullying es malo y puede matar gente”. Sería interesante ver qué opina del texto la gente más joven a quien supuestamente va dirigido y no los adultos que en las reseñas que vi, se regocijaban contando que esa era manera correcta de hablar del tema y que lo que la novela retrata es la realidad en la que todas las personas estamos envueltas.
No lo sé, prefiero no engancharme más. El hombre de los pies-murciélago es en definitiva un libro que no recomiendo y aunque se lea rápido, no vale la pena perder el tiempo en este. Hay mejores libros que retratan la juventud y serían de más ayuda para la gente joven. Quizá, sólo quizá, podría decir que si no se conoce otro libro que aborde el bullying éste podría considerarse una opción. Pero la realidad es que sería mejor y hasta más rápido hacer una breve búsqueda y tomar cualquier otro libro en vez de este. Probablemente los hijos lo agradecerán.
Helena.