Por fin pude ver Irreversible y puedo decir que lo que se dice de ella es en parte cierto. Creo que Gaspar Noé logró un trabajo interesante y bien planteado. No podría decir que es el primer producto con el que me encuentro con esa forma pero sí puedo decir que al ver la película coincido con el director en que de haber sido contada en un orden distinto la experiencia hubiera sido distinta, quizá y hasta de otra película se podría tratar. Me es difícil resumir la película pero diré que es el trayecto inverso de un grupo de personas hacia un par de eventos desastrosos. Si el mal resumen no termina de convencer, adelanto mi conclusión y opino que es una película que sí vale la pena ver. Continuando con mis comentarios, las otras historias narradas al revés a las que me refiero son la película de Memento, de Christopher Nolan, y al capituló 8 de la temporada 9 de Seinfeld, titulado La traición. Recomiendo más el segundo por el toque de comedia pero Memento también resulta interesante, aunque confuso, de ver. Si después de ver Irreversible uno queda enganchado con la forma de contar puede acudir a esos otros dos productos visuales. Regresando con Irreversible, el título ostenta la cualidad de la película; no puede ser contado en un orden cronológico pues el efecto no sería el mismo. Hay dos escenas de la película que causan un buen grado de incomodidad, una tiene que ver con un asesinato y la otra con una violación. Ambas llegan a incomodar por la crudeza con la que muestran los sucesos pero me llamó más la atención la segunda porque después de mostrarse hace más trágico e incómodo lo que sigue después. Creo que el sentimiento que más dominó en mí fue el de impotencia y tragedia al mirar escenas hasta cierto punto divertidas o alegres que sin importar qué tanto lo fueran, ya se sabía qué era lo que pasaría después y no había manera de impedirlo porque ya había sucedido. Tal vez mal interprete todo el mensaje pero terminé viendo la película de un modo optimista; en el sentido de que aunque esté inverso la bondad y la belleza pueden venir después de algo grotesco. Y ya que ante algo trágico difícilmente se puede hacer algo lo mejor sería encararlo de la mejor manera. La película me remitió mucho a la idea del eterno retorno de Nietzsche pero prefiero desarrollarla en otra entrada para no banalizarla con el tono optimista de esta, pues a veces el optimismo termina siendo sinónimo de la superficialidad. Sin más puedo decir que Irreversible es una película que vale la pena ver.
Helena.