Quiza por llegar con las expectativas altas gracias a los comentarios que leí en redes sociales antes del estreno de 28 días paranormales (o, 28 days haunted) pero terminé con mucha decepción luego de ver la serie.
La serie, o docuserie, va sobre 3 grupos de investigadores paranormales que se internan en 3 localidades distintas presuntamente embrujadas para poner a prueba una teoría de los Warren que menciona que luego de pasar 28 días en confinación dentro de un lugar maldito, las paredes entre el mundo normal y el paranormal se desvanecen.
Aunque es una mini serie se hace tan larga y tediosa y, por otro lado, termina por parecer más un reality show que una serie documental. La propuesta es atractiva pero la forma en que la llevan a cabo no termina por convencer, pues las personas involucradas no llegan a generar una empatía por ellas ni por lo que dicen o hacen. Los cambios de tomas frecuentes y el intercalado de estas con representaciones de mala calidad acerca de lo que se está narrando tampoco ayuda, pues prácticamente en ningún momento llega a mostrarse algo aterrador y solo tenemos a 8 personas contando que eso es lo peor que les ha pasado en sus vidas y que sienten, ven y perciben cosas que los televidentes no vemos ni terminamos por creer que al menos ellos realmente lo ven. Además de los cambios de tomas y representaciones intercaladas, las escenas “terroríficas” o de carácter misterioso son seguidas por explicaciones que pretenden fundamentar con “hechos” lo que ocurre, pero esto mismo termina por parecer forzado haciendo sentir a las personas que ven el programa que no tienen otra opción más que creer lo que sus ojos están mirando.
Por otra parte, se supone que quienes están frente a cámara son personas expertas o al menos con buena cantidad de experiencia en fenómenos paranormales, por lo que se vuelve chocante que en la mayor parte de las experiencias estas mismas acaben por parar o salir huyendo en cuanto lo “paranormal” se “presenta”. No se alcanza a ver una pasión ni ambición por llevar a cabo lo que referían que era su trabajo detrás de cámaras. Dicha falta de coherencia hace que parezca teatral la seguridad con la que dicen las cosas y justifican sus acciones.
También me pareció absurdo que no todos los grupos contaran con el mismo equipo electrónico, ya que, uno de ellos hablaba del uso de cámaras térmicas para identificar espectros, cosa que hubiera sido de mucha utilidad con los otros dos grupos que pasaban gran parte del tiempo diciendo que había o sentían presencias a su alrededor. Así que o los productores no tomaban en serio lo que los sujetos decían o se no tomaban en serio la “investigación” que pretendían y promocionaban llevar a cabo.
Pienso que una de las razones por las que la serie resulta tan mala y poco convincente es precisamente por su afán de convencer. La información que presentan se muestra infalible y con una explicación para todo lo que se muestra; y los dos sujetos que vigilan las cámaras solo ven aquello que confirma y avala sus hipótesis. No es de extrañar que una de las pocas escenas llamativas sea una en la que alguien es trasladado al hospital por un paro cardíaco del cual el personal médico NO encontró explicación.
Y es que en la serie no hay lugar para la duda o el misterio, todo tiene explicación en el mundo presentado. No hay espacio para que las personas que miramos el programa saquemos nuestras propias conclusiones. El último clavo del ataúd lo colocó una de las escenas finales, en la que un grupo celebra haber ahuyentado a una presencia malvada y uno de ellos mira sospechosamente a la cámara sugiriendo que esto aún continúa. Así que si no estamos frente a un auténtico fenómeno paranormal captado en camara, estamos frente a la conclusión coherente de un programa que termina por no ser más que un chiste mal contado.
En fin, para no seguir retrasando la conclusión, creo que definitivamente 28 días paranormales es una serie que no vale la pena ver, ni siquiera para pasar el rato, pues, con el tiempo que tomaría ver los 6 episodios que la conforman se pueden ver al menos dos películas de mejor calidad o hacer cualquier otra actividad que tengo la certeza que sera de mejor provecho.
Helena.