A raíz de la situación de Depp y Heard, anduve pensando en la censura y funas a personas machistas, misóginas, racistas, etc. Y una cosa llevó a la otra y terminé por pensar en cómo no solo los actores sino cada personaje, serie, película, lo que sea, termina por ser llevada al podio para ser juzgada.
Y es que se llega a pedir la omisión o retirada de esos personajes “detestables” en cualquier lugar en el que aparecen. Entiéndase como detestable a un personaje que posea alguna de las características inmorales y que de alguna manera se salga con la suya o no reciba ningún tiempo de sanción palpable por su conducta.
Hay otro grupo de personas que pide lo mismo, la retirada, con los personajes que son de la comunidad lgbt, mujeres empoderadas, grupos etnicos y de otras culturas. El motivo suele ser que la introducción de cualquiera de estos personajes a un programa se da de manera forzada o para cumplir con una agenda, así como que la existencia de esos personajes parece irreal, la respuesta suele ser obvia, estas personas existen y existieron en “la vida real”, mujeres empoderadas, personas de color defendiendo sus derechos, homosexuales sin comportamientos amanerados y cualquier persona que pueda existir en el mundo “real”
Entonces, se pueden comenzar a ver indicios de la doble moral, o los egoísmos de cada persona; ¿por qué se tiene que omitir o retirar a personajes misóginos, racistas, etc. de los programas, cuando precisamente su presencia en algún espacio solo refleja la misma realidad que la de cualquiera de los otros personajes anteriores?. Sí hay hombres machistas, violadores, acosadores, racistas, etc. así como mujeres y cualquier persona de otro sexo o genero, existen y es por ello que están en esos programas. De si la naturaleza de sus comportamiento es buena o mala no me detendré a hablar. El punto es que si se acepta que los personajes lgbt y otros existen, también tiene que aceptarse la realidad de que los otros personajes existen.
Se puede responder que la presencia de estos personajes incentivaría que los videntes imiten su actitud o que eso sirva para normalizar dichos comportamientos pero eso solo es tratar idiotas o de borregos a las personas, sin ofender a los borregos; en el caso de la legalización del aborto, se argumenta que su legalidad no significa que todos tengan la obligación de abortar ni se vean impulsados a hacerlo; así como el que deje de ser mal visto el cuerpo con sobrepeso o el vello axilar no es una obligación a engordar ni una motivación a dejarlo crecer. Entonces, no podría bajo ninguna circunstancia, a menos que comience a hablarse de casos extraordinarios, en los que cualquiera puede juzgar si algo procede o no, de acuerdo a sus intereses, salve Cesar, decir que un personaje “repudiable” motivará a los videntes a emular sus actitudes. Ni si quiera los personajes nobles e inmaculados logran predicar su palabra.
Algo que llega a suceder para permitir la entrada de este tipo de personajes en los programas es hacerlos lucir ridículos y ser blancos de las bromeas y burlas del resto de los otros personajes, aquellos políticamente correctos, seres que aunque puedan presentarse miserables, sin recursos ni poderes, etc. Siempre contarán con una gran paz interior, una alta moral que terminará por decir que son personas de mejor calidad. Lo anterior es algo que llega a ser absurdo. En el mundo “real” la mayoría de las veces, las personas abominables se salen con la suya. Desde políticos hasta asaltantes que por tecnicismos no proceden a ser encerrados. La realidad es que no siempre sucede algo malo cuando se obra de manera injusta.
Ya que solo es algo que anduve meditando al aire, no traté de dar ejemplos ni de hablar de casos específicos. Si más adelante recupero alguna idea, intentaré precisarla más.
Helena.