Me lleve una sorpresa cuando terminé de ver la serie Belascoarán, ya que me esperaba una serie al puro estilo de las comedias mexicanas pero resultó que no fue así.
Belascoarán va sobre un hombre que renuncia a su trabajo para volverse un detective independiente (no privado, ja) y pretende resolver los casos que la policía parece incapaz de descifrar o al menos de prestarles un poco de interés. De entrada me agradó que Luis Gerardo Méndez no está allí para ser el personaje fresa, como en general se le caracteriza, sino que en esta ocasión es un sujeto que tiene que buscar justicia por su propia cuenta debido a la negligencia de las autoridades. Se nota el trabajo para darle una voz y estilo propio a su personaje. En Bayoneta se puede ver otra actuación de él que también escapa de la figura del fresa; y en Club de cuervos, un ejemplo en dónde sí ostenta dicha figura pero sin llegar a ser pesada y dónde al menos parece estar justificada. Ambos productos son interesantes y no sería un desperdicio darles una oportunidad.
Pero volvemos a hablar de Belascoarán, a pesar de que la serie se encuentra ambientada en un México de los 70’s, se siente muy actual, en tanto los problemas que se muestran y siguen presentes, como la indiferencia policial a ciertas problemáticas, las jerarquías y redes de poder y el tan grabado en los huesos “así es en México”. La ley de Herodes. Sin embargo, las representaciones no llegan a ser caricaturescas ni tan especificas como para impedir que alguien las repela o las sienta lejanas. Permiten que el espectador, se sienta incómodo y cuestione su situación actual, invitándolo al mismo tiempo a buscar un cambio por su propia cuenta si quien se supone que debe conseguirlo no hace nada por alcanzarlo. Puede ser un interesante producto para motivar a los grupos a lograr sus exigencias, o darles voz en caso de que no hayan sido aún planteadas. Ya que, si bien el protagonista principal busca el cambio por sus medios, no se aboga por un individualismo como tantas marcas lo hacen bajo el eslogan de que el cambio está en ti, en tus manos, en uno mismo. Belascoarán acude a otras personas, busca ayuda desde el principio y algunos obstáculos se tornan más grandes cuando no parece que haya alguien que preste su apoyo. En algunas escenas, él busca hacer algo sin ayuda para no arriesgar a otras personas pero estas mismas terminan rescatándole sin que se muestre la molesta escena de No debiste hacer eso, entrometerte, pudiste salir lastimada/o. Se presenta la importancia de una colectividad o red de apoyo, contactos. Quizá por ello no resulte pesado el personaje, pues no es un ejercito de un solo hombre sino alguien que está allí con todo y sus imperfecciones, miedos y errores sigue adelante para hacer lo que se tiene que hacer. En fin, una serie entretenida con misterio y comedia que vale la pena ver.
Helena.