Categorías
Películas

4 mini racismos: ¡identifícalos!

Días muy tarde, pero por pude ver Black Panther: Wakanda Forever. Fue una película que valió mucho la pena y con la cual las expectativas salieron sobrando.

La película va sobre la reina de Wakanda que, tras la muerte de su hijo, junto a su hija tendrán que hacer frente a su pérdida y los embates de otras naciones por hacerse de un recurso valioso que está en sus manos. Lo interesante de la película es la forma en que muestra el duelo en sus protagonistas, primero con la reina y su hijo y luego con la princesa, después reina, con la muerte de su madre y su hermano. Pero no son solo duelos por familia los que se presentan sino también duelos en cuanto condiciones, Wakanda se enfrenta a situación de que quizá ya no sea la nación más poderosa, la única con vibranium, a la falta de una figura que sea Pantera negra durante buena parte de la película y hasta a abandonar su lugar de origen momentáneamente. Considero que lo más interesante es cómo los personajes afrontan sus duelos y pérdidas, aunque algo que choca mucho es que en la mayoría de los personajes es de forma irracional, no hay muestras de un duelo “sano” que encamine a quienes vean la película hacia qué lados sea más conveniente dirigirse. Quién sin duda se lleva la película es Tenoch Huerta, que interpreta a Namor, pues su personaje logra empatizar con las personas en la sala. Una de las cosas que no me agradó mucho fue la moralidad de la protagonista, Shuri, en tanto los valores que sostenía. Pero prefiero dejar el debate para otra entrada en la que pueda poner más ejemplos de las representaciones de los héroes en algunas películas actuales.

Por la distancia que va desde el estreno de la película, preferí no alargarme, ya que en el caso de este filme es probable que sean más quienes ya lo hayan visto.

En general, aunque es algo larga y para más de una persona se le hará tediosa, Black Panther: Wakanda Forever es una película que vale la pena ver, y a diferencia de otras obras de Marvel probablemente resulte más memorable.

Helena.

Categorías
Películas

3 recetas fáciles que deberías probar

Hoy vi la película El Menú y aprovechando la oportunidad para usar la palabra puedo decir que fue exquisita.

La película trata sobre una pareja que va a una isla para tener una experiencia culinaria. La premisa en sí es sencilla y por lo mismo hasta graciosa. El Menú va avanzando a medida que el menú avanza, con sus entradas, platos fuerte y cerrando con el postre. No pude evitar pensar en Bojack Horseman al imaginarme a los guionistas o al directo yendo a un restaurante y comprando los derechos del menú del mismo para hacer la película, como el señor Peanutbutter al ver una carta de cumpleaños y comprar los derechos para hacer una serie sobre esta. Otra obra que se me vino a la mente fue el libro Como agua para chocolate, en dónde la narración avanza a medida que presenta recetas como si de un recetario se tratara.

Pero seguimos, El Menú atrae y sostiene la atención por su sencillez y atractivo visual, al principio vemos a un grupo de personas llegar a una isla y a partir de allí prácticamente toda la película transcurre en un restaurante. De igual manera, apoyándose a veces en el recurso fácil de las miradas sospechosas, la película va presentando misterios que sí termina por resolver y como expectadores también nos preguntamos qué hace cada persona en el restaurante y qué tiene en común con el resto.

Antes de la mitad de la película, la atmósfera comienza a enrarecerse y los personajes comienzan a notarlo pero se niega a aceptar esa ruptura con lo normal, aludiendo a que todo es parte del espectáculo y la experiencia culinaria, pretenden que todo es actuado hasta que la farsa ya no puede sostenerse y la verdad te golpea en la cara. Incluso la película se permite lo que podría leerse como una burla a los productos actuales de carne sin carne, mermelada sin azúcar, cerveza sin alcohol; pues uno de los platillos es precisamente un pan sin pan, asumiendo una postura crítica de que solo los pobres comen pan.

A grandes rasgos, El Menú presenta una lectura contemporánea de una sociedad de la imagen y las apariencias dónde se vuelve más práctico o sencillo sostener una mentira. En fin, El Menú es una película que no pretende alargarse hasta el tedio y en poco tiempo presenta su propuesta dejando satisfechas a las personas que miren la película. Es sin duda una película que vale la pena ver. ¡Buen provecho!

Categorías
Series

4 antigüedades que puedes conseguir en línea

Esta vez es el turno de hablar de la serie El gabinete de curiosidades de Guillermo del Toro.

Llegué a la serie sin expectativas, ya que no he llegado a ser del todo fan de su trabajo pero aún así me cautivo. La serie está conformada por 8 capítulos inconexos, de modo que no podría decir de qué trata a grandes rasgos, lo que sí puedo mencionar es que cada capítulo está inspirado en cuentos de Guillermo y otros autores, como Lovecraft y están dirigidos por directores diferentes. Las temáticas pasan por demonios, fantasmas, extraterrestres y cosas comunes, llevadas a un nivel de extrañamiento que hace que hasta unas ratas o unos pájaros resulten cuando menos inquietantes.

Hubo un capítulo con el que sí llegué con altas expectativas porque amistades en redes lo referían como una revolución del terror, dicho capítulo es el número tres de la serie, La autopsia, que va sobre un forense que trata de averiguar la causa de muerte de un grupo de mineros para que el seguro pueda indemnizar a las familias. Pienso que el capítulo agradó por lo gore que llega a ser, puesto que en un momento, un cuerpo se está realizando la autopsia a sí mismo y por el final otro personaje se automutila para proteger a los demás. El capítulo es bueno e inquietante pero no fue el mejor para mí, aunque sí me permite hablar de algo relacionado con uno de mis capítulos preferidos: Por fuera, capítulo cuatro. En este capítulo, una mujer empeñada en encajar con sus compañeras de trabajo comienza a usar una crema que lleva a su cuerpo a cambiar.

Lo que expone este capítulo, como el de la autopsia, es el horror corporal, o body horror, un subgénero del cine de terror que es inquietante por llevar al cuerpo y mente a lugares extraños o anormales. El cuerpo de Stacey, en Por fuera, cambia de una manera que ella ignora o justifica pero quien mira la serie y quienes le rodean sí perciben el cambio y reaccionan a él. En Autopsia los cuerpos albergan seres que no deberían y realizan sobre sí acciones que cualquiera se lo pensaría dos veces antes de realizar.

Un cineasta que retrata bien este género es David Cronenberg, en su última película, Crimes of the future, pero principalmente en La mosca, y da algunos vistazos en EXistenZ. Quizá puede resultar un género tan aterrador por sugerir que ni en nuestro propio cuerpo y mente estamos a salvo, algo que pega en el orgullo este tiempo, sobre la idea de que somos quienes decidimos sobre nuestros cuerpos y no hay una inocencia que permita al resto influir sobre nuestras ideas.

Pero continuamos, algo que me agrado es que la serie incluye dos capítulos que son adaptaciones de cuentos de Lovecraft, a Del Toro le fue negado el sueño de adaptar En las montañas de la locura pero aquí llega con otras dos opciones, en este caso mi opinión esta sesgada porque los capítulos me gustaron simplemente por lo que significan: una adaptación visual de textos de Lovecraft y un acercamiento para quienes no han tenido contacto con su obra. Algo en lo que quizá erró la serie fue en El modelo de Pickman, ya que el giro final aquí se muestra obvio mientras que en el cuento resulta más discreto; aunque ambos materiales tengas las mismas conclusiones, uno, el cuento, las insinúa, mientras que el capítulo te las avienta en la cara.

Por último, quisiera hablar del capítulo El murmullo, que cierra con broche de oro la serie. El capítulo es dirigido por Jennifer Kent, conocida por The Babadook, otra película interesante. La trama del episodio gira en torno a una pareja de ornitólogos con un matrimonio en crisis que se muda a una casa, que no es lo que parece, para continuar con su trabajo. La pareja nos lleva por sus avances y retrocesos mientras algo en el fondo que aún no se dice sucede al mismo tiempo. A pesar de que tiene escenas de terror explicitas, la mayoría de la inquietud y misterio viene de lo que no se muestra o se dice a medias. Este último sí fue mi capítulo preferido.

Entonces, El gabinete de curiosidades de Guillermo del Toro, aún con su nombre largo y todo, es una serie que sin duda vale la pena ver. Como son 8 episodios es digna de maratonear y gracias a que los episodios no son seriados pueden verse por separado. Si hay dudas, recomendaría ver los episodios 3, 4 y 8, para convencerse de si continuar o no viendo la serie.

Helena.

Categorías
Películas Series

Terapias alternativas que tienes que probar

Recién vi la serie de Ratched, y puedo adelantar que me encantó. Llevaba más de un año en mi lista de reproducción pero hasta ahora pude hacerme pequeños espacios para verla.

La serie trata sobre una enfermera que llega a un hospital y a base de engaños y manipulación pretende lograr sus objetivos. Soy general para no revelar spoilers. No me di cuenta hasta después, que el personaje está basado en la enfermera de la novela One Flew Over the Cuckoo’s Nest (Alguien voló sobre el nido del cuco) y su correspondiente película, misma que volví a ver porque ya no recordaba muchas partes, ni siquiera el nombre recordé al ver la serie.

A pesar de que ambos materiales pueden verse por separado o sin necesidad de haber visto el otro, después de ver la serie y volver a mirar la película puedo decir que ambas se complementan bastante. Aunque, primero volvamos con la serie, los 3 primeros capítulos son emocionantes y te atrapan con facilidad, ya que van soltando detalles y misterios que más adelante cobrarán sentido o se resolverán. La enferma Ratched se presenta como una personaje inteligente y calculadora, no parece que algo pueda escapar de sus manos. Sin embargo, también se muestra con debilidades, dejándose llevar por sus emociones y a veces quedando impotente ante las acciones de otros. Esto la humaniza y facilita que se cree cierta empatía hacia su personaje, aunque no se le justifique. Quizá la imagen que se crea en la serie choca con la de la película porque a la enfermera de la segunda no se le puede querer por ningún lado, pero ese es su personaje y lo logra bastante bien.

En lo quizá falla la serie es que no le hace honor a la villana de la película pues su personaje en la serie no termina de cuajar ni responder qué le llevo a terminar como en el largometraje. No obstante, se puede ver eso con optimismo, ya que en esa primera temporada sí se construye un personaje y se vislumbra un camino y, por la película, se conoce el destino, entonces con las situaciones que quedan abiertas se insinúa la existencia de una segunda temporada que tiene mucho de su lado para responder las preguntas; y profundizar en la transformación de Mildred Ratched de un Ángel piadoso o de la misericordia a un Ángel de la muerte. De si lo harán de manera satisfactoria o no, aún no puede decirse, pero esperemos que Netflix le de la oportunidad de al menos hacer el intento, puesto que aún no ha habido noticias sobre la renovación para una segunda temporada. En fin, si aún no se animaban a empezar a ver la serie, puedo decirles que vale la pena y que no se arrepentirán, además, como son solo 8 capítulos es de fácil acceso.

Igual de buena y quizá más, por ser un producto ya terminado, es la película, pues Louise Fletcher encarna a una digna villana, con quien nadie quisiera toparse y menos en un centro psiquiátrico. Una película con un trágico final que hasta en una segunda mirada fue capaz de provocarme llanto.

Sobre la higiene y las relaciones de poder, y la figura del personal sanitario como administradores y distribuidores de cordura y locura ya habrá tiempo de hablar más adelante.

Helena.

Categorías
Libros

3 consejos para hablar con tu hijo sobre bullying

Ayer por primera vez dejé huérfano a un libro. No tuve otra opción luego de leer El hombre de los pies-murciélago, de Sandra Siemens. El libro en cuestión lo encontré en un bazar y aparte del precio económico me llamó la atención el nombre. Un buen ejemplo de por qué no juzgar un libro por su portada (ni por su título), ya que acabé con tremenda decepción del texto, llevándome a abandonarlo por la mañana en la alameda, compadezco a la persona que lo encuentre. El libro en sí, trata sobre un grupo de adolescentes y las situaciones en las que están envueltas al querer encajar dentro de un grupo y un chico que es víctima de acoso y hostigamiento. Hasta que empecé a leerlo e investigar porque lo presentí por el estilo de narración, me enteré que se trata de un libro “infantil” pero pienso que hasta la clasificación resulta ofensiva porque parece que el libro se dirige a menores pero tratándoles como gente sin intelecto. He llegado a leer otros libros infantiles e infantil no es sinónimo de suponer que quienes leerán el libro no tienen nada de brillante y requieren que les expliquen las cosas de forma reiterada. Además, usa un lenguaje y representa situaciones que te hacen pensar que si la autora iba a usar todo eso era mejor hacerlo de una manera más precisa. Los personajes pasan por ser caricaturas de el chico malo, la chica gorda que quiere encajar, el raro que sufre acoso, y en general, “la juventud”. Mencionaba que parecía ofensivo porque retrata a las personas de secundaria como preocupadas por cosas que más bien los padres creen que le preocupan a los hijos. Si va dirigido al grupo que retrata se podría ser menos condescendiente con las personas lectoras. Además, en vez de ofrecer alternativas a quien lea el libro o mostrar de qué manera se puede hablar, la novela solo pasa por mostrar una escena violenta para aterrar y condicionar a quien la lea, por no decir que las mismas situaciones, aunque posibles, se ven exageradas y falsas. Es una fábula que concluye con “hacer bullying es malo y puede matar gente”. Sería interesante ver qué opina del texto la gente más joven a quien supuestamente va dirigido y no los adultos que en las reseñas que vi, se regocijaban contando que esa era manera correcta de hablar del tema y que lo que la novela retrata es la realidad en la que todas las personas estamos envueltas.

No lo sé, prefiero no engancharme más. El hombre de los pies-murciélago es en definitiva un libro que no recomiendo y aunque se lea rápido, no vale la pena perder el tiempo en este. Hay mejores libros que retratan la juventud y serían de más ayuda para la gente joven. Quizá, sólo quizá, podría decir que si no se conoce otro libro que aborde el bullying éste podría considerarse una opción. Pero la realidad es que sería mejor y hasta más rápido hacer una breve búsqueda y tomar cualquier otro libro en vez de este. Probablemente los hijos lo agradecerán.

Helena.

Categorías
Libros Películas

Horóscopos de la semana: ¡que la suerte esté de tu lado!

Semana cargada, esta vez haré referencia a tres productos distintos. Hablemos pues de El gallo de oro, de Juan Rulfo.

Una novela corta, por más que algunas personas letradas se empeñen en decir que Rulfo solo escribió una novela (Pedro Páramo) y un libro de cuentos (El llano en llamas), que trata sobre la aventura de un hombre, Dionisio Pinzon, que luego de hacerse de un gallo comienza un camino a merced de la suerte y la fortuna; otro de los títulos que Rulfo contemplaba era De la nada a la nada, titulo que cobra sentido al final de la película.

Los tres productos a los que me refiero son el libro El gallo de oro, el guión del mismo (en el que trabajo Fuentes y García Márquez) y la película El imperio de la fortuna, de Arturo Ripstein, adaptación del libro de Rulfo.

Realmente el trabajo de Rulfo habla por sí mismo, así que adelanto las conclusiones, diciendo que los tres materiales a los que hice referencia valen la pena ver. Sin embargo, sí hay observaciones de cada uno y una mini clasificación. Lo que más y en definitiva vale la pena ver, en este caso leer, es el texto de Rulfo, ya que aunque es corto, como los demás textos de él, está cargado de profundidad, principalmente respecto a los personajes principales Dionisio y la Caponera. La Caponera, al igual que Susana San Juan en Pedro Páramo, tiene un gran peso en la historia e incluso en muchas partes le gana el protagonismo a Dionisio. Se revela a un personaje valiente y que lucha hasta que no puede más, cosa que queda de lado en el guión, y su correspondiente película, y en la película de Ripstein.

Esta última, sería el segundo producto que vale la pena, debido a que retrata casi fielmente todo lo que la novela muestra, con la excepción de la muerte de la madre de Dionisio que aquí se da antes de la llegada del Gallo, mientras que en la novela, parece que a medida que la vida de la madre se desvanece, la del gallo cobra fuerza, dando peso al factor místico de la situación; otra de las escenas que merman la calidad de la película es cuando la Caponera escapa con su hija y Dionisio va a buscarla para después de humillarla llevarse a una Caponera resignada a casa, en el texto de Rulfo se da una negociación en la que la Caponera seguirá cantando hasta que no tenga voz, y solo así, derrotada por sí misma, procede a irse a vivir con Dionisio.

Por último, sería el guión y la película de El gallo de oro, más vale la pena el guión por las escenas eliminadas, una que me causó gracia al decir algo así que con un poco más de dinero podrán comprar las tierras de Pedro Páramo, y después la película. Aquí tendría que hacer la observación de que considero que valen la pena por el simple hecho de ser un producto basado en el trabajo de Rulfo, ya que en sí, la película cambia mucho y con ello disminuye su calidad en comparación con el material de origen. En el guión el gallo cobra más peso y no es hasta casi el final cuando muere siendo en el libro mucho antes cuando lo hace, incluso el ala rota del gallo se menciona mucho más que en el libro y al contrario la mano casi inservible de Dionisio ni se menciona. Por otra parte, Lorenzo Benavides pasa de ser un personaje secundario a prácticamente ser el protagonista en la película por lo que termina pareciendo más una oda a los charros. Además le resta lo trágico y responsabilidad a Dionisio pues luego de perder todo lo que ganó regresa al pueblo al que juraba no regresar, pregonando su suerte, mientras que en el libro y la película de Ripstein, Dionisio acaba por suicidarse tras perder todo. Un punto a favor que olvidé mencionar respecto a la película de Ripstein es que actualiza la atmósfera del libro, al incluir al boxeo como foco de apuestas.

En fin, si tienen curiosidad, vale la pena leer El gallo de oro y ver El imperio de la fortaleza. Como sea, es entretenido acercarse a los 3 materiales y cada quien comparar los cambios o faltas de cada producto.

Helena.

Categorías
Películas

5 indispensables para tu próximo concierto

Luego de que un grupo de amigos me arrastrara al cine, fui a ver One piece film: Red y salí con un sentimiento de contradicción, al no poder decidir si la película fue de mi agrado o no.

El film trata sobre una chica que busca la paz en el mundo y para ello pretende atrapar a todos bajo el efecto de una habilidad que los retiene en un mundo de sueños y por esto, una organización trata de detenerla y sus amigos de hacerla cambiar de parecer.

Tengo que aclarar que es la primera vez que veo una película de One piece por lo que no sé cómo sean estas en general o qué tantas libertades se tomen respecto al manga y el anime.

La animación de la película sí es llamativa pero esto no llega a ser una razón para ir a verla. Las peleas que se dan tampoco terminan por ser impactantes o llamativas, pues buena parte de los golpes se dan a una barrera invisible. Por otro lado, las motivaciones de quien podría considerarse como la villana gran parte de la película no convencen e incluso por el final, algunas pierden el sentido, por ejemplo, llega a sostener que no tiene aprecio por los piratas por haber destruido un pueblo en el que creció pero después revela que tenía conocimiento de que en realidad había sido ella quien lo destruyó. La música es agradable aunque pienso que quizá fueron demasiadas para una película que no fue promocionada como un musical. Sin embargo, por ser una de las protagonistas una cantante y por su poder depender de las canciones, puede permitirse que haya tantas. Además, permite tener un acercamiento al ritmo de canciones japonesas de diferentes géneros musicales. No me agradó mucho que no hubiera tanta acción ni que hubiera pocas revelaciones destacadas, como la quinta marcha de Luffy que solo se muestra de pasada y sin tener un peso real.

La película también puede leerse como un llamado a tener una sociedad más activa a la hora de materializar los proyectos, ya que la situación de que un mundo en el que la paz es palpable y los sueños se hacen realidad es finalmente solo una quimera o un lugar fuera de la realidad, puede ser una representación del panorama actual bajo el cual se vive más en la simulación en las redes sociales. Disfrutar un concierto por los vídeos que se graban; la comida o vacaciones por las fotos que se toman; hablar más por el medio digital que en persona, etc. Puede tomarse la película como una excusa para intentar hacer real lo simulado o al menos hacer que sea menos irreal.

En general creo que no vale la pena ver la película si no se ha tenido un acercamiento con One piece, pues quizá si no se ha visto nada de la obra puedan llevarse una imagen extraña del producto. No creo que sea un buen material para acercarse a One piece, tal ves incluso llegue a ser repelente para las personas nuevas. En cambio, si se es cercano al anime o al manga, puede valer mucho la pena solo por el hecho de ver a los personajes en otras aventuras y haciendo acciones que quizá en los otros medios no realizan o han realizado.

Helena.

Categorías
Libros

3 consejos para escribirle a tu crush

Gracias al obsequio de una amistad por una de las entradas anteriores, recién leí Los escritores invisibles, de Bernardo Esquinca, un escritor mexicano de quien comenté la semana pasada.

Los escritores invisibles es una novela corta que trata sobre un escritor mediocre que es llamado por una editorial para recibir la propuesta de publicar su libro a cambio de que les ayude a localizar a otro escritor desaparecido. La búsqueda le lleva a un pueblo en el que aprende mucho sobre sí mismo y eventualmente regresa a la ciudad para dar cierre a su aventura.

El libro en sí es entretenido, buena parte del texto se lee con fluidez y va soltando detalles que te atrapan a medida que avanza tu lectura. Sin embargo el problema viene a partir de la última tercera parte del texto, pues algunas de las cuestiones que se plantean antes no terminan por resolverse o lo hacen de manera poco satisfactoria. A pesar de que se nota un interés por darle profundidad a los personajes no parece que se logre. Solo de Jaime, el protagonista, es de quien se podría decir que se obtiene más información, aunque ésta no necesariamente llegue a ser del todo relevante.

El texto tiene su estilo y no creo que lo negativo tenga más peso que lo positivo. Quizá para el final que tiene se podría haber prescindido de algunas paginas pues al terminar la historia se siente alargada o cuando ya no falta más que la conclusión se sigue añadiendo más información.

Por otro lado, se plantea algo que es quizá más actual ahora que cuando salió el texto en 2009. La relevancia de encontrar al escritor perdido es que se supone que posee un manuscrito que podría destruir el negocio de las editoriales; situación que me traía a la mente a La broma infinita, de Foster Wallace, y a un sketch de los Monty Python, en dónde ver una película o escuchar un chiste, respectivamente, provocaba la muerte de los consumidores. Aun así solo fue el recuerdo, ya que aquí se resuelve que el texto en sí no es peligroso ni especial, solo es un buen libro. Y se supone que los buenos libros no venden; por lo que si se publica, al igual que otros buenos libros, las editoriales se irían a la quiebra por falta de ventas.

Me gustó la idea, pero como llega a ser tan reproducida por redes valdría la pena señalar que lo mejor es tomarla con pinzas para evitar caer en un conformismo o pasividad o a una actividad estéril de solo quejarse porque las películas, musica, libros, etc., que más se venden o consumen son basura y otros adjetivos negativos. Respecto al conformismo o pasividad, de quedarse quieto y cómodo creyéndose superior al resto por “no” ser parte de una multitud y/o negando a acceder a nuevos materiales por la nostalgia de quedarse con lo bueno viejo. No termino de desarrollar la idea pero pienso en una frase cuyo origen no recuerdo pero atribuyo a los Beatles, que menciona algo de seguir nadando para no hundirse.

Como sea, pese a todo, Los escritores invisibles es un libro que podría decir que vale la pena leer, o al menos no es uno que no lo valga. Es un texto para tomar alguna tarde que se esté con aburrimiento o se tenga tiempo de sobra para leer. No es un texto para empezar a acercarse a Bernardo Esquinca, aunque solo he leído dos libros de él, de modo que mi opinión por ahora se reduce a esos dos materiales; quizá si ya se leyo con anterioridad otros textos de él, sí puede ser recomendable darle un vistazo a este libro.

Helena.

Categorías
Series

¡Especial de Halloween!: 5 series que no te dejarán dormir

Quiza por llegar con las expectativas altas gracias a los comentarios que leí en redes sociales antes del estreno de 28 días paranormales (o, 28 days haunted) pero terminé con mucha decepción luego de ver la serie.

La serie, o docuserie, va sobre 3 grupos de investigadores paranormales que se internan en 3 localidades distintas presuntamente embrujadas para poner a prueba una teoría de los Warren que menciona que luego de pasar 28 días en confinación dentro de un lugar maldito, las paredes entre el mundo normal y el paranormal se desvanecen.

Aunque es una mini serie se hace tan larga y tediosa y, por otro lado, termina por parecer más un reality show que una serie documental. La propuesta es atractiva pero la forma en que la llevan a cabo no termina por convencer, pues las personas involucradas no llegan a generar una empatía por ellas ni por lo que dicen o hacen. Los cambios de tomas frecuentes y el intercalado de estas con representaciones de mala calidad acerca de lo que se está narrando tampoco ayuda, pues prácticamente en ningún momento llega a mostrarse algo aterrador y solo tenemos a 8 personas contando que eso es lo peor que les ha pasado en sus vidas y que sienten, ven y perciben cosas que los televidentes no vemos ni terminamos por creer que al menos ellos realmente lo ven. Además de los cambios de tomas y representaciones intercaladas, las escenas “terroríficas” o de carácter misterioso son seguidas por explicaciones que pretenden fundamentar con “hechos” lo que ocurre, pero esto mismo termina por parecer forzado haciendo sentir a las personas que ven el programa que no tienen otra opción más que creer lo que sus ojos están mirando.

Por otra parte, se supone que quienes están frente a cámara son personas expertas o al menos con buena cantidad de experiencia en fenómenos paranormales, por lo que se vuelve chocante que en la mayor parte de las experiencias estas mismas acaben por parar o salir huyendo en cuanto lo “paranormal” se “presenta”. No se alcanza a ver una pasión ni ambición por llevar a cabo lo que referían que era su trabajo detrás de cámaras. Dicha falta de coherencia hace que parezca teatral la seguridad con la que dicen las cosas y justifican sus acciones.

También me pareció absurdo que no todos los grupos contaran con el mismo equipo electrónico, ya que, uno de ellos hablaba del uso de cámaras térmicas para identificar espectros, cosa que hubiera sido de mucha utilidad con los otros dos grupos que pasaban gran parte del tiempo diciendo que había o sentían presencias a su alrededor. Así que o los productores no tomaban en serio lo que los sujetos decían o se no tomaban en serio la “investigación” que pretendían y promocionaban llevar a cabo.

Pienso que una de las razones por las que la serie resulta tan mala y poco convincente es precisamente por su afán de convencer. La información que presentan se muestra infalible y con una explicación para todo lo que se muestra; y los dos sujetos que vigilan las cámaras solo ven aquello que confirma y avala sus hipótesis. No es de extrañar que una de las pocas escenas llamativas sea una en la que alguien es trasladado al hospital por un paro cardíaco del cual el personal médico NO encontró explicación.

Y es que en la serie no hay lugar para la duda o el misterio, todo tiene explicación en el mundo presentado. No hay espacio para que las personas que miramos el programa saquemos nuestras propias conclusiones. El último clavo del ataúd lo colocó una de las escenas finales, en la que un grupo celebra haber ahuyentado a una presencia malvada y uno de ellos mira sospechosamente a la cámara sugiriendo que esto aún continúa. Así que si no estamos frente a un auténtico fenómeno paranormal captado en camara, estamos frente a la conclusión coherente de un programa que termina por no ser más que un chiste mal contado.

En fin, para no seguir retrasando la conclusión, creo que definitivamente 28 días paranormales es una serie que no vale la pena ver, ni siquiera para pasar el rato, pues, con el tiempo que tomaría ver los 6 episodios que la conforman se pueden ver al menos dos películas de mejor calidad o hacer cualquier otra actividad que tengo la certeza que sera de mejor provecho.

Helena.

Categorías
Libros

Top 5 disfraces para tu fiesta de Halloween. Asustaras a todos

Un paseo por la Alameda me llevó a toparme con el nombre de un autor y consecuentemente comprar uno de sus libros. Me refiero a Demonia, de Bernardo Esquinca (aunque el libro que vi anunciado se titulaba Toda la sangre, pero no llevaba suficiente dinero para comprar ese y al menos sí para este otro). Bernardo Esquinca es un autor mexicano nacido en los 70’s en Guadalajara.

Esta vez no podría hacer un resumen general porque el libro es sí consta de una serie de nueve cuentos que, al menos temáticamente, no están relacionados entre sí. En lo que sí se asemejan es en la atmósfera en que te envuelven. Misma en la que prima el extrañamiento, llevando situaciones u objetos normales a ser observados o experimentados desde otro punto de vista.

En los textos no encontrarán respuestas, al menos no fáciles, sino dudas y más preguntas de con las que llegaron. Uno de los cuentos, el primero, creo que fue el que más me gustó. Sin embargo, como no había investigado nada ni visto al menos sobre qué iba el libro, pensé que se trataba de una novela y me quedé con ganas de saber qué sucedería más adelante con la historia o hacia dónde nos llevaría. Algo que me hubiera gustado que se desarrollara más fueron los títulos del cuento El contagio, en dónde parte de la narración es dadá mediante notas rojas, creo que faltaron más de los títulos característicos de estas. Títulos que por sí solos podrían considerarse un género literario. Una cosa que no me gustó, aunque al revisar de nuevo el libro vi que no era tanto, es que creo que se abusa de la situación de que el personaje se encuentra con un texto (dígase diario, notas, ensayos) de alguien más relatando una historia, al revisar me di cuenta de que esto solo pasó en dos cuentos pero juro que sentí que fue en al menos cuatro. Digo que no me gustó por lo “oportuno” de la situación, donde la casualidad cobra mucho peso para el avance de la historia. En otros tres cuentos sucede algo similar, en dichos textos el protagonista se encuentra “accidentalmente” con un hombre en la carretera, un anuncio en el periódico o con una libro rotulado en una librería de viejo.

A pesar de que diga que no me gustó eso, es debido a una mezcla de amor-odio, no me gusta por lo “irreal” del asunto en tanto a que es algo que a cualquiera le puede pasar. Cualquiera puede recoger a alguien en la carretera o leer el periódico y toparse con un anuncio, y de aquí viene el aprecio por la condición. La normalidad, casualidad, como detonante de lo extraño, de lo nuevo, es algo que puede notarse bastante en el libro en sí y en cada uno de los cuentos.

Lo anterior también me agradó bastante en la película Todo en todas partes al mismo tiempo (Everything everywhere all at once, de la cual también ya había hablado en otra entrada, aunque olvidando mencionar esto) en dónde para que la protagonista pueda hacer saltos por el multiverso primero tiene que hacer algo inesperado o improbable.

En fin, estoy en dudas sobre mi conclusión para el libro. Considero que sí es un libro que vale la pena leer pero no lo recomendaría a aquellas personas que esperan respuestas claras o finales cerrados. Creo que aunque sea un texto que se puede terminar “de una sentada”, lo mejor es leerlo de poco a poco, ya sea de uno en uno, dos en dos, etc. claro que si la persona ya está acostumbrada al género de lo extraño puede entrarle de lleno y con gusto. Espero más adelante poder comentar sobre sobre otros textos de Esquinca.

Helena.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar