Luego de que un grupo de amigos me arrastrara al cine, fui a ver One piece film: Red y salí con un sentimiento de contradicción, al no poder decidir si la película fue de mi agrado o no.
El film trata sobre una chica que busca la paz en el mundo y para ello pretende atrapar a todos bajo el efecto de una habilidad que los retiene en un mundo de sueños y por esto, una organización trata de detenerla y sus amigos de hacerla cambiar de parecer.
Tengo que aclarar que es la primera vez que veo una película de One piece por lo que no sé cómo sean estas en general o qué tantas libertades se tomen respecto al manga y el anime.
La animación de la película sí es llamativa pero esto no llega a ser una razón para ir a verla. Las peleas que se dan tampoco terminan por ser impactantes o llamativas, pues buena parte de los golpes se dan a una barrera invisible. Por otro lado, las motivaciones de quien podría considerarse como la villana gran parte de la película no convencen e incluso por el final, algunas pierden el sentido, por ejemplo, llega a sostener que no tiene aprecio por los piratas por haber destruido un pueblo en el que creció pero después revela que tenía conocimiento de que en realidad había sido ella quien lo destruyó. La música es agradable aunque pienso que quizá fueron demasiadas para una película que no fue promocionada como un musical. Sin embargo, por ser una de las protagonistas una cantante y por su poder depender de las canciones, puede permitirse que haya tantas. Además, permite tener un acercamiento al ritmo de canciones japonesas de diferentes géneros musicales. No me agradó mucho que no hubiera tanta acción ni que hubiera pocas revelaciones destacadas, como la quinta marcha de Luffy que solo se muestra de pasada y sin tener un peso real.
La película también puede leerse como un llamado a tener una sociedad más activa a la hora de materializar los proyectos, ya que la situación de que un mundo en el que la paz es palpable y los sueños se hacen realidad es finalmente solo una quimera o un lugar fuera de la realidad, puede ser una representación del panorama actual bajo el cual se vive más en la simulación en las redes sociales. Disfrutar un concierto por los vídeos que se graban; la comida o vacaciones por las fotos que se toman; hablar más por el medio digital que en persona, etc. Puede tomarse la película como una excusa para intentar hacer real lo simulado o al menos hacer que sea menos irreal.
En general creo que no vale la pena ver la película si no se ha tenido un acercamiento con One piece, pues quizá si no se ha visto nada de la obra puedan llevarse una imagen extraña del producto. No creo que sea un buen material para acercarse a One piece, tal ves incluso llegue a ser repelente para las personas nuevas. En cambio, si se es cercano al anime o al manga, puede valer mucho la pena solo por el hecho de ver a los personajes en otras aventuras y haciendo acciones que quizá en los otros medios no realizan o han realizado.
Helena.